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El boogaloo no estaba muerto, estaba de parranda

El genuino sonido afrolatino de la NY de los 60, de la mano de DJ Turmix y el film “We Like It Like That”
02/10/2015 Sophie Zefira
El documental 'We Like It Like That –The Story Of Bogaloo' se podrá ver en la próxima edición de Beefeater In-Edit Barcelona.
 
Mathew Ramírez, periodista que debuta como director con el documental We Like It Like That, llegó al boogaloo como tantos otros DJs aficionados y coleccionistas de vinilos: a la caza y captura de samples. En el boogaloo –esa rareza histórica de mediados de los 60 emparedada entre el ocaso del viejo mambo y la hegemonía neotradicionalista de la salsa– no sólo halló un filón de samples, también se topó con una bocanada de juventud y libertad. Un groove irresistible que –ralentizando el tempo del mambo y la guajira que habían mamado de pequeños– reunió a chavales latinos y afroamericanos del East Harlem, el South Bronx y parte de Brooklyn entorno a una música enérgica, contagiosa y desacomplejada que incorporaba influencias tanto del r’n’b como del doowoop, el jazz y el funk. Chavales que aprendieron a tocar literalmente en las aceras, que buscaban (y encontraron) su propia identidad mestiza, una música soul que podían sentir como realmente propia, la genuina banda sonora de “El Barrio” que los liberaba de la exclusión social y el racismo imperante. Una revolución, la del boogaloo, que como apuntan varios testimonios del documental, perecería prematuramente asfixiada por los tejemanejes e intereses de la gran industria musical, que veía en ella poco más que una moda adolescente y barriobajera y recelaba de sus artífices, unos elementos incontrolables y socialmente agitadores que, para más inri, proferían gritos de guerra como “cornbread!”“beep beep!” o “suck it to me!”.
 
 
Según cuenta él mismo en la web Afropop, el interés de Ramírez por el boogaloo se disparó al entrevistar para un artículo al legendario Johnny Colón, autor del himno generacional “Boogaloo Blues”:
 
     “Tras conocer a Johnny, empecé a buscar a otra gente. Pensé que era una historia realmente interesante que no aún no se había contado de verdad. Se trata de un periodo único en la historia de la música latina que floreció en Nueva York porque la ciudad era una mezcolanza de diferentes sonidos y culturas. Me apasiona la hibridación cultural porque eso es de lo que se trata Nueva York.
 
     Estos tipos no eran músicos de escuela ni tenían demasiada formación, en ese sentido me recuerdan al punk. ¡Estaban rompiendo el molde! Estaban rompiendo todas las reglas, simplificando la música hasta llegar a su esencia. Incluso hoy, hay gente que desprecia el boogaloo, que dice “están desafinados, están fuera de clave“ , la regla de oro de la música latina, el patrón rítmico en el que se suponía que toda la música latina debía encajar. Pero estos tíos no iban de eso; las imperfecciones son lo que hacen tan interesante el boogaloo. Hay energía y entusiasmo a raudales en esa música.”
 
 
La impronta del boogaloo es fácilmente rastreable tanto en la salsa y la música disco (los estilos que lo echarían de un empujón fuera de las pistas de baile) como en el hip hop primerizo. Pero no fue hasta la década de los 2000 cuando surgió una nueva generación de fans y coleccionistas de viejos discos boogaloo que éste volvería a la vida, logrando incluso que legendarios músicos como Joe Bataan se embarcaran de nuevo en giras mundiales. Aquí lo tenemos demostrando de qué va el asunto en una de las escenas finales de We Like It Like That, en la que interpreta su clásico “Gypsy Woman”:
 
 
Como abanderado del revival boogaloo de esta última década, el documental no podía pasar por alto el incansable trabajo de DJ Turmix, aka Carlos Vera. Empedernido “boogalófilo” originario de Barcelona, DJ Turmix capitanea junto al sello Fania y el grupo Fulaso las mensuales “boogaloo parties” del club Nublu, en el East Village de Nueva York. Dejaremos que sea él, pues, quien nos instruya y haga bailar con su Guía Boogaloo para Principiantes, a través de las sabias recomendaciones que hizo a petición de Huffington Post y NBC.
 
 
JOHNNY COLÓN – Boogaloo Blues
El boogaloo fue la primera expresión musical original de los barrios latinos de Nueva York, la mayoría de ellos de ascendencia cubana o puertorriqueña, como el pianista, trombonista, compositor y cantante Johnny Colón. Johnny irrumpió en el mercado con Bogaloo Blues, un LP que vendió más de tres millones de copias en todo el mundo. Esta canción tiene una intro increíble que arranca con un piano blues y evoluciona hacia un ritmo de guajira.
 
 
MONGO SANTAMARÍA – Watermelon Man
Allá en 1962, el mambo empezaba a estar caduco y los músicos cubanos que trabajaban en los Estados Unidos notaron en seguida el cambio. Mongo Santamaría estaba en Nueva York tocando en pequeños clubs latinos. Una noche su pianista Armando Corea (después conocido como Chick Corea) se puso enfermo y fue reemplazado por un joven pianista de jazz llamado Herbie Hancock. Hancock mencionó un tema que había compuesto, “Watermelon Man”, en un ensayo y la banda la tocó esa misma noche. En cuestión de meses, la canción (con la voz de La Lupe, cantante cubana entonces desconocida) subió hasta lo más alto de las listas de ventas. A “Watermelon Man” se la puede considerar la primera interpretación de Latin Boogaloo.
 
 
PETE RODRIGUEZ – I Like It Like That
En 1966, Pete Rodríguez, originario del Bronx y de padres puertorriqueños, fue aclamado como “El Rey del Boogaloo”, no sin razón. Todos sus álbumes de los años 60 son auténticas obras maestras.
 
 
JOE CUBA – Bang, Bang
Esta canción nació en el Palm Gardens Ballroom de Manhattan en 1966. El cantante Jimmy Sabater le dio al pianista Nick Jiménez un “tumbao” (un riff) e instantáneamente el público empezó a cantar “Beep beep… aaaah!”. “Ban Bang” vendió un millón de discos en 1967 y llegó hasta el puesto número 63 de las listas de ventas. Se trata de una sencillísima y alegre canción con una melodía rabiosamente pegadiza que pone a todo el mundo de buen humor y con ganas de fiesta.
 
 
LATIN BLUES BAND & LUIS AVILES – (I'll Be A) Happy Man
Editada por el pequeño sello Speed en 1966, esta canción puede resultar familiar a más de uno, puesto que Christina Aguilera extrajo de ella varios samples para su hit “Ain’t No Other Man”. La canción incluye una sección de viento fantástica, un ritmo funky y una batería y percusión de primera categoría gracias al trabajo de Bernard Purdie, quien trabajó con Aretha FranklinJames BrownB.B. King, entre otros.
 
 
RALPH ROBLES – Taking Over
El trompetista Ralph Robles y su banda dieron con una explosiva mezcla de guajira, boogaloo, mambo, gauguanco y soul... ¡en un solo tema! En mi opinión, ésta es una las canciones más representativas del espíritu de la era boogaloo.
 
 
CLARK TERRY & CHICO O'FARRILL – Spanish Rice
El boogaloo influenció a músicos de todos los géneros. Escuchad esta canción de 1966 grabada por el trompetista de jazz Clark Terry y el compositor/arreglista cubano Chico O’Farrill. Incluye una conversación en "spanglish" en la que hablan de ir a zamparse un buen arroz español.
 
 
LA PLAYA SEXTET – El Chico Boogaloo
Esta banda de Nueva York empezó como sexteto a mediados de los años 50, luego creció hasta llegar a una formación de 12 músicos y grabó su último LP, Bailando Boogaloo, en 1967. De tan maravilloso disco he seleccionado “El Chico Boogaloo”, que arranca con una voz apitufada que invita a todo el mundo a darle duro al boogaloo.
 
 
JOHNNY ZAMOT – You Dig
Bonus track del álbum Tell It Like It Is! (Decca, 1967), del puertorriqueño de Nueva York Johnny Zamot. Su sonido es muy underground, y combina letras en inglés con ritmos latinos en una mezcla que te envuelve de una atmósfera psicodélica con increíbles melodías de saxo.
 
 
MANY CORCHADO – Pow Wow
Piano, percusión y trompetas se mezclan con voces y palmas, pasando de un ritmo tribal a un boogaloo endiabladamente hipnótico. Esta canción en realidad no tuvo mucho éxito en su momento, quizá porque sonaba demasiado underground y sucia, pero a día de hoy el álbum Aprovecha el Tiempo (Swing While You Can) (Decca, 1967) es uno de los vinilos más buscados por los coleccionistas.
 
 
LA LUPE – Fever
Apodada la Reina del Soul Latino, La Lupe –cuyas excentricidades pusieron a prueba la paciencia de todos los grandes músicos con quien trabajó, desde Mongo Santamaria a Tito Puente o Ray Barretto– grabó una de las mejores versiones jamás hechas de “Fever”, el clásico de Little Willie John. Ninguna fiesta boogaloo está completa sin esta canción, que hace que las mujeres sacudan las caderas como sólo ellas saben hacerlo.