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“Vive le Scopitone!” (Parte 2: USA)

Antología eróticofestiva de clips realizados para Scopitone, el video-jukebox que se anticipó en dos décadas a la MTV.
01/10/2015 Toni L. Querol
[Nota: Esta es la segunda parte de nuestra serie dedicada a los clips de Scopitone. En la primera parte nos centramos en sus orígenes y años de gloria en Francia.]
 
“Complete su decoración sesentera al estilo “Mad Men” con este video-jukebox vintage Scopitone modelo 450 […] ¡Estos jukeboxes fueron los predecesores de la MTV!”. Con estos términos intentaba hace unos meses incentivar las pujas por un Scopitone una casa de subastas de Carmel, Indiana. Muy popular por entonces entre la juventud francesa, este imponente artefacto –que proyectaba clips musicales de 3 minutos rodados en película de 16 mm– despertó interés allá por 1963 en los Estados Unidos, concretamente en los despachos de William Morris. Cuentan que uno de sus altos puestos, George Wood –hasta el cuello de deudas de juego– quiso dar el pelotazo asociándose con la mafia para importar las primeras máquinas. El “deal” no prosperó y finalmente otro tiburón más joven de la compañía se llevaría el gato al agua.
 
Imbuido de un encomiable optimismo, el trato final incluiría la importación de un par de centenares de máquinas desde la Galia con la promesa de inundar el país, especialmente su Costa Este, con otras 5.000 de fabricación americana durante los siguientes diez años. A modo de curiosidad, entre los inversores que impulsaron el aterrizaje de Scopitone en America figuraba un joven cineasta en ciernes llamado Francis Ford Coppola, quien decidió invertir en ello gran parte del dinero que había ganado vendiendo sus primeros guiones. El Scopitone generaría a su alrededor una pequeña, primitiva y extravagante industria de clips musicales, e incluso grandes estrellas como Neil SedakaNancy SinatraLesley GoreDebbie Reynolds o Paul Anka protagonizarían sendos vídeos. Aun así, el negocio no acabó de cuajar: a la clientela no le agradaba toparse con vídeos en francés, la implantación masiva de la televisión en color lo frenó todo en seco y sólo se llegaron a fabricar entre 1.000 y 1.500 máquinas antes de 1967-68, cuando el Scopitone ingresó en el cementerio de los bonitos cacharros caídos en desgracia.
 
 
Pero aquí no estamos para llorar la desaparición del Scopitone sino para celebrar su hilarante legado visual y musical. En comparación a sus sexys y austeros parientes franceses, las producciones yanquis para Scopitone eran de un kitsch de mejor factura (repitiendo a menudo, eso sí, tanto localizaciones como bailarinas) y mucho más alto voltaje erótico. En palabras de Robin Edgerton, colaborador de VH1 y la radio neoyorquina WFMU“los Scopitone americanos a menudo rozaban el porno soft-core (esto es, para los parámetros de los años 60): las chicas danzaban y giraban salvajemente (no necesariamente al ritmo de la música) luciendo siempre en ubicuo bikini o, en su defecto, un modelito similarmente escaso”.
 
Que empiece la fiesta Scopitone, pues. A continuación os presentamos una selección de clips Scopitone “made in USA”. Si después de esto necesitáis saciar vuestra curiosidad, AQUÍ podéis agenciaros varias recopilaciones en DVD y AQUÍ podéis ver las tripas de un Scopitone en funcionamiento.